Somos como el viento
rondando ajenos;
impactamos y nos deslizamos,
impredecibles, por todos lados.
Somos quietos, iracundos;
tramamos cuando el silencio nos nombra
o gritamos cuando entre las ramas
nos desgarramos.
vientoerrante
sábado, 17 de diciembre de 2011
viernes, 2 de diciembre de 2011
¡Piú avanti!
No te des por vencido, ni aun vencido,
No te sientas esclavo, ni aun esclavo;
Trémulo de pavor, piénsate bravo,
Y arremete feroz, ya mal herido.
Ten el tesón del clavo enmohecido,
Que ya viejo y ruin vuelve a ser clavo;
No la cobarde intrepidez del pavo
Que amaina su plumaje al primer ruido.
Procede como Dios que nunca llora,
O como Lucifer, que nunca reza,
O como el robledal, cuya grandeza
Necesita del agua y no la implora...
¡Que muerda y vocifere vengadora,
Ya rodando en el polvo tu cabeza!
Almafuerte
No te sientas esclavo, ni aun esclavo;
Trémulo de pavor, piénsate bravo,
Y arremete feroz, ya mal herido.
Ten el tesón del clavo enmohecido,
Que ya viejo y ruin vuelve a ser clavo;
No la cobarde intrepidez del pavo
Que amaina su plumaje al primer ruido.
Procede como Dios que nunca llora,
O como Lucifer, que nunca reza,
O como el robledal, cuya grandeza
Necesita del agua y no la implora...
¡Que muerda y vocifere vengadora,
Ya rodando en el polvo tu cabeza!
Almafuerte
martes, 8 de noviembre de 2011
110
ciento diez haberes en mis manos indicados
por aquellas cicatrices del bucéfalo pasado
ciento diez caricias en el mármol colapsadas
y la dicha de en las sombras ser pasado
ciento diez instantes olvidados en la vida
y la terca obstinación de dormirme entre fantasmas
ciento diez pasajes en el brío caminados
hacia el viento del presente inamovible hacia el futuro
ciento diez quimeras en mi mente desatadas
por la falta de aquel mundo en que utopías habitaban
ciento diez momentos y ciento diez razones
por las que el tiempo corre y la nada le acompaña.
vientoerrante
por aquellas cicatrices del bucéfalo pasado
ciento diez caricias en el mármol colapsadas
y la dicha de en las sombras ser pasado
ciento diez instantes olvidados en la vida
y la terca obstinación de dormirme entre fantasmas
ciento diez pasajes en el brío caminados
hacia el viento del presente inamovible hacia el futuro
ciento diez quimeras en mi mente desatadas
por la falta de aquel mundo en que utopías habitaban
ciento diez momentos y ciento diez razones
por las que el tiempo corre y la nada le acompaña.
vientoerrante
Solo, así
explícale al ciego
cómo, recorriendo formas,
entender un color;
del mudo entiende su silencio
y el clamor que el mismo viento
hundió en su pecho;
acaricia la dureza de una estatua
sin reparar en las fracturas
de su ser de roca;
sincroniza los latidos del pecho
con la mirada, el tacto y la paciencia
para que el sordo entienda
lo palabra que no encaja
ni siquiera en el silencio;
dale un sabor al vacío
de aquel que no ha probado
ni lo dulce ni salado.
vientoerrante
cómo, recorriendo formas,
entender un color;
del mudo entiende su silencio
y el clamor que el mismo viento
hundió en su pecho;
acaricia la dureza de una estatua
sin reparar en las fracturas
de su ser de roca;
sincroniza los latidos del pecho
con la mirada, el tacto y la paciencia
para que el sordo entienda
lo palabra que no encaja
ni siquiera en el silencio;
dale un sabor al vacío
de aquel que no ha probado
ni lo dulce ni salado.
vientoerrante
lunes, 7 de noviembre de 2011
No He Llegado a Ser
No he llegado a ser ni mejor ni peor.
La misma sucia nieve bajo mis pies.
Tan sólo se acorta la distancia
entre mí y la armonía universal.
Espero que cuando desaparezca la distancia
y cuando todas las palabras desaparezcan,
el alma se anegará en la luz vacía
de la catástrofe o de la gloria definitiva.
Georgy Ivanov
La misma sucia nieve bajo mis pies.
Tan sólo se acorta la distancia
entre mí y la armonía universal.
Espero que cuando desaparezca la distancia
y cuando todas las palabras desaparezcan,
el alma se anegará en la luz vacía
de la catástrofe o de la gloria definitiva.
Georgy Ivanov
El Peregrino
Soy como el peregrino de los viajes sin retorno,
voy de hogar en hogar y de país en país.
Presiento una hermana en cada muchacha
y en vano busco entre los hombres un hermano.
Mi alma se llena de punzantes alegrías;
tengo fe en la vida, en el sueño, la verdad y el juego
y sé que al fin descansaré junto a mi Padre,
allí donde me esperan los míos.
Maximilian Voloshin
voy de hogar en hogar y de país en país.
Presiento una hermana en cada muchacha
y en vano busco entre los hombres un hermano.
Mi alma se llena de punzantes alegrías;
tengo fe en la vida, en el sueño, la verdad y el juego
y sé que al fin descansaré junto a mi Padre,
allí donde me esperan los míos.
Maximilian Voloshin
lunes, 29 de agosto de 2011
Lo que se Pierde en el Viento
lo que se pierde en el viento es poco mas de lo que cruje un recuerdo
y menos de lo que abarca el nervio que fecunda al pensamiento.
es como andar a oscuras, silbando los miedos, mientras el paso se apresura,
escapando del momento.
lo que se pierde en el viento es lo que nos quiso un momento
un suspiro que ajeno nos rondó de lo último a primero
sin poder traspasar el nudo y el nervio del que jamas supimos querer escapar.
lo que me pierdo del viento es poco mas que escuchar al silencio, oler la frescura y la sensación a soledad,
en verdad lo que me pierdo de ello es el momento en que el mundo se desnuda y me desmuestra su estar,
parar y descansar
me pierdo en la constante insaciedad.
lo que se pierde en el viento es su comunicación, las mordazas con la que el mundo habla y los paralisis con que nos tranquilisa
la verdad a veces me pierdo del viento
me pierdo en la tierra que cae sobre mis ojos
en la frescura que en su soplo en ocasiones derrumba
en los sonidos y la gente que arroja
en todo lo que le rodea y parece superior
pero la verdad el viento sabe mas de mi
que todo lo demás
vamos a distintos puntos pero existimos en el mismo camino
y menos de lo que abarca el nervio que fecunda al pensamiento.
es como andar a oscuras, silbando los miedos, mientras el paso se apresura,
escapando del momento.
lo que se pierde en el viento es lo que nos quiso un momento
un suspiro que ajeno nos rondó de lo último a primero
sin poder traspasar el nudo y el nervio del que jamas supimos querer escapar.
lo que me pierdo del viento es poco mas que escuchar al silencio, oler la frescura y la sensación a soledad,
en verdad lo que me pierdo de ello es el momento en que el mundo se desnuda y me desmuestra su estar,
parar y descansar
me pierdo en la constante insaciedad.
lo que se pierde en el viento es su comunicación, las mordazas con la que el mundo habla y los paralisis con que nos tranquilisa
la verdad a veces me pierdo del viento
me pierdo en la tierra que cae sobre mis ojos
en la frescura que en su soplo en ocasiones derrumba
en los sonidos y la gente que arroja
en todo lo que le rodea y parece superior
pero la verdad el viento sabe mas de mi
que todo lo demás
vamos a distintos puntos pero existimos en el mismo camino
sábado, 23 de julio de 2011
Arrojándose a la verdad
como explicarle a la soledad
la sintaxis de un amor que se escapó
que no pidió
que se calló
y que apretó
como explicarle a la soledad
aquella perversidad que se perdio
aquella inutil fragilidad
que se apropio de una piel
rasgada por la libertad
de otro sueño
de otro sueño que sin par
se va moviendo sin cesar
hasta hacer volver a empezar
esa tan triste realidad
de-volverse a inmolar
a un deseo
ese que no podrá realizar
su más tan tierna soledad
en la que muere sin pensar
todo lo que ha borrado al ser
la misma terca inigualdad
de un triste sueño
que poca historia ha de armar
pues en su misma salvedad
ha de morir inerte y vivo
como la misma realidad.
hay tanto que no va a vivir
y de pronto se ira a morir
arrojandose a la verdad
de la misma calamidad
en que su sueño
pudo empezar.
porque no puede imaginar
la vida misma en igualar
la tranquila perversidad
de un ahora.
la sintaxis de un amor que se escapó
que no pidió
que se calló
y que apretó
como explicarle a la soledad
aquella perversidad que se perdio
aquella inutil fragilidad
que se apropio de una piel
rasgada por la libertad
de otro sueño
de otro sueño que sin par
se va moviendo sin cesar
hasta hacer volver a empezar
esa tan triste realidad
de-volverse a inmolar
a un deseo
ese que no podrá realizar
su más tan tierna soledad
en la que muere sin pensar
todo lo que ha borrado al ser
la misma terca inigualdad
de un triste sueño
que poca historia ha de armar
pues en su misma salvedad
ha de morir inerte y vivo
como la misma realidad.
hay tanto que no va a vivir
y de pronto se ira a morir
arrojandose a la verdad
de la misma calamidad
en que su sueño
pudo empezar.
porque no puede imaginar
la vida misma en igualar
la tranquila perversidad
de un ahora.
Versos tristes
este verso masacrado
inerte, fijo,
muere
desentendido de la fe
ajeno a su causa;
sin razón;
rendido a las horas,
el segundo,
los minutos
que se escapan
sin sabor,
sin textura
sin recuerdos,
por el viento que no es viento
sino combustible
en el que arde una herida
que huye
vuelve
y resarce sus escombros
descomponiendo
la nada
creando una expansión
dentro de la hermeticidad que me envuelve
destruyéndome una y otra vez
infinitamente
en un caos
que me ha vuelto
secuencia y causa.
infinito
en un solo tiempo.
inmenso
en lo diminuto.
deseando nada
en la abundancia.
dándolo todo
a cambio de la ligeresa
que me libere
del entendimiento
hacia la vida.
inerte, fijo,
muere
desentendido de la fe
ajeno a su causa;
sin razón;
rendido a las horas,
el segundo,
los minutos
que se escapan
sin sabor,
sin textura
sin recuerdos,
por el viento que no es viento
sino combustible
en el que arde una herida
que huye
vuelve
y resarce sus escombros
descomponiendo
la nada
creando una expansión
dentro de la hermeticidad que me envuelve
destruyéndome una y otra vez
infinitamente
en un caos
que me ha vuelto
secuencia y causa.
infinito
en un solo tiempo.
inmenso
en lo diminuto.
deseando nada
en la abundancia.
dándolo todo
a cambio de la ligeresa
que me libere
del entendimiento
hacia la vida.
Valentía
sentir estar a punto de perderse, es también estar a punto de encontrarse
entre tanto odio, asesinato, intolerancia y desacuerdo.
veo, entre ese mar de tribulaciones que agobia el alma,
un pequeño rastro de prudencia, de temor, de esperanza que oscila en el punto de degradación hacia lo paupérrimo.
veo que hay algo, que se nota, pero que se siente irreal, imposible y lejano
algo que mueve a creer, aunque no se tengan ganas de hacerlo
de hecho, desde hace tiempo, no hay ganas de mucho
sólo de hacer algo que te imprima en las páginas de la vida
porque el tiempo se acorta, conforme avanza
agobiantemente
la presión
sofoca hasta aplastar
y sacar
lo mejor
o lo peor
pero todo
sin exceptuar nada
tiene utilidad
para unos, para otros, para algo
o para nada.
todo depende del cause que siga
la secuencia que se le aplique
y el final al que se esté dispuesto.
sin importar lo que sea.
pese al temor
o sin tenerlo.
entre tanto odio, asesinato, intolerancia y desacuerdo.
veo, entre ese mar de tribulaciones que agobia el alma,
un pequeño rastro de prudencia, de temor, de esperanza que oscila en el punto de degradación hacia lo paupérrimo.
veo que hay algo, que se nota, pero que se siente irreal, imposible y lejano
algo que mueve a creer, aunque no se tengan ganas de hacerlo
de hecho, desde hace tiempo, no hay ganas de mucho
sólo de hacer algo que te imprima en las páginas de la vida
porque el tiempo se acorta, conforme avanza
agobiantemente
la presión
sofoca hasta aplastar
y sacar
lo mejor
o lo peor
pero todo
sin exceptuar nada
tiene utilidad
para unos, para otros, para algo
o para nada.
todo depende del cause que siga
la secuencia que se le aplique
y el final al que se esté dispuesto.
sin importar lo que sea.
pese al temor
o sin tenerlo.
Silenciosa Soledad
estas verdades nacidas de la mentira
fingen esconderse
al tiempo que el eco de la acción
denota la tristeza de dos caras
una sonrisa
por cada recuerdo
es una
lágrima ahogada.
lo inerte
y la carencia de sentido
es sentirse ausente
alejado en la memoria
deshebrando ironías
durmiendo entre espinas.
el segundo se vuelve lustro
sin nombrar el deslizamiento de la reacción
el giro de una mente
que loca-mente
mutó a refugio corazón y perdición.
penetra miserablemente
en la desdicha de la hora
un eco adormecido de inactividad
es el tiempo
que se escapa
por las cuatro heridas
que carga mi sombra
y dejan mi día
en horas
de veinte y nada
silencioso.
[vida ya no me castigues por lo que arrebaté
y dame un poco de lo que regalé.]
fingen esconderse
al tiempo que el eco de la acción
denota la tristeza de dos caras
una sonrisa
por cada recuerdo
es una
lágrima ahogada.
lo inerte
y la carencia de sentido
es sentirse ausente
alejado en la memoria
deshebrando ironías
durmiendo entre espinas.
el segundo se vuelve lustro
sin nombrar el deslizamiento de la reacción
el giro de una mente
que loca-mente
mutó a refugio corazón y perdición.
penetra miserablemente
en la desdicha de la hora
un eco adormecido de inactividad
es el tiempo
que se escapa
por las cuatro heridas
que carga mi sombra
y dejan mi día
en horas
de veinte y nada
silencioso.
[vida ya no me castigues por lo que arrebaté
y dame un poco de lo que regalé.]
Separados los unos de los otros
Tantas veces he perdido mi fe, como la he recuperado.
El dolor tiene ambivalencia, como el universo que se cierne sobre nosotros.
Perder lo amado causa dolor, y perdido en el dolor abandonas toda tu fe, renuncias a ella, o te la roba la ceguera que provoca el llorar a cada rato.
Avanzar, ciego de dolor, con sed de venganza, movido por la ira y el rencor, sólo te permite sentir el abandono y la soledad.
Es en esa soledad que tus sentidos comienzan a ser reclamados por todo lo que te corroe.
Y vives de lo que una vez aborreciste.
Y te conviertes en lo que combatiste fervientemente alguna vez.
Encontrar de nuevo el camino, es el casi imposible de todas las personas que han sufrido, se mantiene posado en sus narices, pero por una costumbre elegida no se nota, solamente cuando se está llorando porque la venganza les ha dado la espalda.
Lo único que aprendí al volver tantas veces al camino de mi fe es la única cosa que se puede aprender. La respuesta siempre es diferente en cada persona, en cada situación; para cada dolor existe su respectivo alivio. De eso no hay que dudar. Siempre el Sol se eleva después de la noche en cada lugar. En algunos momentos toca sufrir para que otros puedan gozar, pero con certeza esas dos sensaciones se alternarán.
Siempre habrá solución. Con certeza.
La respuesta siempre será encontrada.
Lo que diferencia a aquellas personas que están perdidas de las que no lo están, es el saber escucharla, el poder verla, tomarla y aplicarla.
Los perdidos no tienen el coraje para sufrir de nuevo lo que han huído y siempre estarán ajenos a su individualidad y carácter.
Los que sufren de nuevo para hacerse inmunes a ellos, son los que encuentran el sentido de sus vidas y logran lo que se proponen.
Son esos últimos los pocos. Los que valen la pena. Los que viven solitarios entre tanta gente diferente en sus elecciones. Son aquellos que están separados unos de otros y no se pueden encontrar.
El dolor tiene ambivalencia, como el universo que se cierne sobre nosotros.
Perder lo amado causa dolor, y perdido en el dolor abandonas toda tu fe, renuncias a ella, o te la roba la ceguera que provoca el llorar a cada rato.
Avanzar, ciego de dolor, con sed de venganza, movido por la ira y el rencor, sólo te permite sentir el abandono y la soledad.
Es en esa soledad que tus sentidos comienzan a ser reclamados por todo lo que te corroe.
Y vives de lo que una vez aborreciste.
Y te conviertes en lo que combatiste fervientemente alguna vez.
Encontrar de nuevo el camino, es el casi imposible de todas las personas que han sufrido, se mantiene posado en sus narices, pero por una costumbre elegida no se nota, solamente cuando se está llorando porque la venganza les ha dado la espalda.
Lo único que aprendí al volver tantas veces al camino de mi fe es la única cosa que se puede aprender. La respuesta siempre es diferente en cada persona, en cada situación; para cada dolor existe su respectivo alivio. De eso no hay que dudar. Siempre el Sol se eleva después de la noche en cada lugar. En algunos momentos toca sufrir para que otros puedan gozar, pero con certeza esas dos sensaciones se alternarán.
Siempre habrá solución. Con certeza.
La respuesta siempre será encontrada.
Lo que diferencia a aquellas personas que están perdidas de las que no lo están, es el saber escucharla, el poder verla, tomarla y aplicarla.
Los perdidos no tienen el coraje para sufrir de nuevo lo que han huído y siempre estarán ajenos a su individualidad y carácter.
Los que sufren de nuevo para hacerse inmunes a ellos, son los que encuentran el sentido de sus vidas y logran lo que se proponen.
Son esos últimos los pocos. Los que valen la pena. Los que viven solitarios entre tanta gente diferente en sus elecciones. Son aquellos que están separados unos de otros y no se pueden encontrar.
Libres y locos
Locos geniales: los incomprendidos, abandonados y recluídos. Aquellos que viven buscando el sentido de sus vidas, y un motivo para continuarlas. Aquellos que captan la belleza de las cosas y las pierden, se inspiran a si mismos al no tener inspiración. Logran expresar su locura de una manera magistral que resulta bello y admirable. Son esos locos que dan ternura, que dan envidia por su locura, de esa de la que queremos contagiarnos.
Pobres locos: los monarcas con sus exigencias y sus gustos... locos. Aquellos que nadie desmiente porque tienen presencia heredada. Aquellos locos que viven creyéndose genios -sabiendo que no lo son- por decir un disparate que nadie entiende y forzar a todos a cumplirlo y aceptarlo. Locos locos. Que acaban con quien les recuerda que no son nada mas que un pobre loco.
Fisicamente loco: aquel que sufre las secuelas de una enfermedad contraída por una vida loca (la propia o la que lo engendra). Loco que siente como su cerebro se reblandece y pierde forma, rompiendo los limites de la mentalidad humana predefinida por la anatomía natural. Estos locos miran el mundo de una forma en que nadie puede por la dureza de su masa encefálica.
Loco por necesidad: Todos le dicen loco, y algunos lo diagnostican, tanto se le dice que lo entiende y lo abraza, trastornando una parte de la certeza con una voluntad de hierro al presumirse genio, sabio y excelso. Loco carismático que logra engañarse primero descubriendo la manera de hacerlo. Loco que escribe libros, siendo pionero en las locuras que nadie haría, escribiendo incongruencias y alineando incoherencias con su disparatada voluntad.
Los pinches locos: los que ven al genio de inteligencia nata mermado por delirios de grandeza en sus últimos momentos y creen que ahí radica su genialidad, los que observan como el dolor de una pérdida o la secuela misma del retraimiento y aislamiento hace decir disparates al filosofo y al poeta, convirtiendo esas incoherencias en lemas para la vida. Pinches locos que no entienden todo lo que es la vida y dicen comprender todo lo que pasa. Pinches locos que imitan la locura del genio y se creen genios.
Pobres locos: los monarcas con sus exigencias y sus gustos... locos. Aquellos que nadie desmiente porque tienen presencia heredada. Aquellos locos que viven creyéndose genios -sabiendo que no lo son- por decir un disparate que nadie entiende y forzar a todos a cumplirlo y aceptarlo. Locos locos. Que acaban con quien les recuerda que no son nada mas que un pobre loco.
Fisicamente loco: aquel que sufre las secuelas de una enfermedad contraída por una vida loca (la propia o la que lo engendra). Loco que siente como su cerebro se reblandece y pierde forma, rompiendo los limites de la mentalidad humana predefinida por la anatomía natural. Estos locos miran el mundo de una forma en que nadie puede por la dureza de su masa encefálica.
Loco por necesidad: Todos le dicen loco, y algunos lo diagnostican, tanto se le dice que lo entiende y lo abraza, trastornando una parte de la certeza con una voluntad de hierro al presumirse genio, sabio y excelso. Loco carismático que logra engañarse primero descubriendo la manera de hacerlo. Loco que escribe libros, siendo pionero en las locuras que nadie haría, escribiendo incongruencias y alineando incoherencias con su disparatada voluntad.
Los pinches locos: los que ven al genio de inteligencia nata mermado por delirios de grandeza en sus últimos momentos y creen que ahí radica su genialidad, los que observan como el dolor de una pérdida o la secuela misma del retraimiento y aislamiento hace decir disparates al filosofo y al poeta, convirtiendo esas incoherencias en lemas para la vida. Pinches locos que no entienden todo lo que es la vida y dicen comprender todo lo que pasa. Pinches locos que imitan la locura del genio y se creen genios.
La Única Noche de los Diversos Días
no soy poeta
porque no me inspira en su presencia la belleza;
porque no me puede el llanto del otro
cuando debo hacer algo
porque cuando caigo siento que me espanto
pero sólo pierdo la humanidad de mi quebranto
y cuando me levanto nada quiero
sólo puedo mi venganza
porque cada vez que una de mis fibras es tocada por el prójimo
me veo en un camino
en el que el tiempo no permite consolar nada;
porque cada vez que observo dicha en los demás
no miro un pasado ni tengo un presente
que sea puente hacia un futuro
yo no soy un poeta
porque yo no creo en nada de lo que a ustedes provoca
porque yo no entiendo su fealdad ni su belleza
para mí todo es igual mientras esté vivo
del mismo color que la conciencia
y no me pueden los que fingen
ni los que aparentan
ni los que ilusionan
solamente veo belleza cuando se trasciende
en un instante donde todo se pierde
para inmolarse a lo probable.
ausente, fugitiva, evidente o loca
son las verdades que han quedado rotas
tras la muerte, la condena y el aborto
y una incomprensión terca inflingida masoquistamente
por quien no pudo lograr nada a solas.
no soy poeta
soy esclavo de la noche abandonada
que se mira sin fe en las calles
sangrando
corriendo a rios hasta perderse en una alcantarilla.
soy esclavo de esa noche que se mira en los charcos su reflejo
y no encuentra nada mas que una soledad desabrigada
soy de ella y de nadie más
porque en ella encuentro identidad
que no se conoce ni se entiende en las pléyades
ni en los sepulcros de los ricos
ni en sus banquetes o en sus casas.
soy esclavo de esa noche que me lleva
a meterme entre sus vidas
a robarles el placer que no interesa a su piel
y el abandono de la verdadera sabiduría que desperdician.
no soy poeta
porque vivo de sus descuidos, gente que todo lo tiene
-hermosura riqueza compañía-
porque tomo lo que desprecian cuando está partiéndose en llanto
y lo abrazo y lo trato como nunca lo trataron
hasta llegar a la distorsión de adorar necesitarme,
-un simbolismo que no logran comprender.
porque soy esclavo de la única noche
que me dejan sus días tan diversos
no soy poeta.
porque la saeta ya ni filo tiene
ni los golpes duelen;
porque los insultos ya no calan
el abandono no desbarata
ni su soledad desangra;
no soy poeta
porque nada puede
lo que pudo en mí
porque no me inspira en su presencia la belleza;
porque no me puede el llanto del otro
cuando debo hacer algo
porque cuando caigo siento que me espanto
pero sólo pierdo la humanidad de mi quebranto
y cuando me levanto nada quiero
sólo puedo mi venganza
porque cada vez que una de mis fibras es tocada por el prójimo
me veo en un camino
en el que el tiempo no permite consolar nada;
porque cada vez que observo dicha en los demás
no miro un pasado ni tengo un presente
que sea puente hacia un futuro
yo no soy un poeta
porque yo no creo en nada de lo que a ustedes provoca
porque yo no entiendo su fealdad ni su belleza
para mí todo es igual mientras esté vivo
del mismo color que la conciencia
y no me pueden los que fingen
ni los que aparentan
ni los que ilusionan
solamente veo belleza cuando se trasciende
en un instante donde todo se pierde
para inmolarse a lo probable.
ausente, fugitiva, evidente o loca
son las verdades que han quedado rotas
tras la muerte, la condena y el aborto
y una incomprensión terca inflingida masoquistamente
por quien no pudo lograr nada a solas.
no soy poeta
soy esclavo de la noche abandonada
que se mira sin fe en las calles
sangrando
corriendo a rios hasta perderse en una alcantarilla.
soy esclavo de esa noche que se mira en los charcos su reflejo
y no encuentra nada mas que una soledad desabrigada
soy de ella y de nadie más
porque en ella encuentro identidad
que no se conoce ni se entiende en las pléyades
ni en los sepulcros de los ricos
ni en sus banquetes o en sus casas.
soy esclavo de esa noche que me lleva
a meterme entre sus vidas
a robarles el placer que no interesa a su piel
y el abandono de la verdadera sabiduría que desperdician.
no soy poeta
porque vivo de sus descuidos, gente que todo lo tiene
-hermosura riqueza compañía-
porque tomo lo que desprecian cuando está partiéndose en llanto
y lo abrazo y lo trato como nunca lo trataron
hasta llegar a la distorsión de adorar necesitarme,
-un simbolismo que no logran comprender.
porque soy esclavo de la única noche
que me dejan sus días tan diversos
no soy poeta.
porque la saeta ya ni filo tiene
ni los golpes duelen;
porque los insultos ya no calan
el abandono no desbarata
ni su soledad desangra;
no soy poeta
porque nada puede
lo que pudo en mí
Hastío
chúpame la tristeza
larga y dura es mi pena
estridente mi camino
me marea
te vomita
y vuelve a desacer el olvido
suenan tus mensajes
y tu voz se pierde en mi arpegeo
arrancandote de mi garganta áspera y amarga
entonces comienzo a cantar
me voy entre los humos
buscando estrellas
perdiéndome como el sentimiento de unos ojos llorosos
en noches de desvelo y vicios
es cuando se me desconoce y nadie me recuerda
y como en las manos de una estatua
me destripo
con las visceras abyectas
sin sabor y sin miseria
simplemente llano sin saber qué hacer
me mareo
vomito
y el olvido se desace
sangro
me retuerzo mientras me patean
me escupen
observo el piso
y pienso en todo aquello que perdí antes de tenerlo
cicatrizo
mis espacios se soldan
me levanto
con odio
sin ganas de hablar
pensando incisivamente en mi venganza
-no me hables
ardo en odio
pero aún así trato de controlarlo
no necesito que me ayudes
tienes las mismas manos que me apuñalaron
los mismos pies que me persiguieron
y esos ojos que me ubicaron
sin embargo no evito disfrutar cómo me erizas la piel
chingadaputamadre
esta ambivalencia de mierda
esta necesidad constante
y nadie que no llega
que no entiende
que no sabe
que no es para mi
que no me ve
ni me sabe desarmar
puta madre
y yo que pierdo el alma cuando me la quito
cuando me desgrano la conciencia
y me pongo a asesinar esos momentos
en que las mentiras se vuelven dulces y vuelven al negro blanco
y yo que no cierro los ojos ni me creo las mentiras de esta puta realidad-
Esto es lo que soy
para tí
el motivo de mi extinto llanto y el por qué te extrañé
en cuatro versos y nada más:
eras mi amiga y no estuviste en la caída
al enterarte sonriente cayó la guillotina
desnudándote de máscaras contemplativa y vengativa
fría como la piel que no me conocía.
para mi enemigo
la astucia que lascera con la espera
de no atraparme
el castigo de algún día enfrentarme
y no volver a traicionarme.
a tí te digo
jamás volverás a saber de mi espalda
y algún día conocerás
la verdadera cara de las tristezas
y la belleza de un último instante.
para mis padres
mis plegarias
y en ofrenda mi fe y temperancia
las gotas de mi sudor
la honra de mi ser;
cada instante
la suma de estos
el premio de la dificultad
y las penumbras de mi soledad.
para mí
esta tristeza solitaria y escéptica
que debate con el viento los secretos
de las ilusiones que aparentan
y se alza magna entre mentiras realidad.
para la dificultad
el valor y la confianza que todo lo puede
la fe
un pasado difuso poblado de certezas
y el presente
obsequio del Dios que no comprendo.
para Dios
mi esperanza y sacrificio
la obediencia que doy a mi razón y corazón
de cumplir la promesa hecha.
para el amor
una ausencia permanente
por motivos de abandono
e inexistencia.
el motivo de mi extinto llanto y el por qué te extrañé
en cuatro versos y nada más:
eras mi amiga y no estuviste en la caída
al enterarte sonriente cayó la guillotina
desnudándote de máscaras contemplativa y vengativa
fría como la piel que no me conocía.
para mi enemigo
la astucia que lascera con la espera
de no atraparme
el castigo de algún día enfrentarme
y no volver a traicionarme.
a tí te digo
jamás volverás a saber de mi espalda
y algún día conocerás
la verdadera cara de las tristezas
y la belleza de un último instante.
para mis padres
mis plegarias
y en ofrenda mi fe y temperancia
las gotas de mi sudor
la honra de mi ser;
cada instante
la suma de estos
el premio de la dificultad
y las penumbras de mi soledad.
para mí
esta tristeza solitaria y escéptica
que debate con el viento los secretos
de las ilusiones que aparentan
y se alza magna entre mentiras realidad.
para la dificultad
el valor y la confianza que todo lo puede
la fe
un pasado difuso poblado de certezas
y el presente
obsequio del Dios que no comprendo.
para Dios
mi esperanza y sacrificio
la obediencia que doy a mi razón y corazón
de cumplir la promesa hecha.
para el amor
una ausencia permanente
por motivos de abandono
e inexistencia.
El Último Brote
tengo el ansia palpitándome las manos
como un montón de queveres y desaires renegados
liberando los espasmos que provoca el jamás sentirte
y dolerte, como a una roca.
tiempos de crisis y de guerra en los que se pierde todo
sigo inherte, pululando en mi cabeza, recreando primaveras
no escondiéndome en trincheras
sino inmolando el hálito que desea en gemidos
la tersura inalcanzable de humedecer en tu impaciencia mis venas.
como un montón de queveres y desaires renegados
liberando los espasmos que provoca el jamás sentirte
y dolerte, como a una roca.
tiempos de crisis y de guerra en los que se pierde todo
sigo inherte, pululando en mi cabeza, recreando primaveras
no escondiéndome en trincheras
sino inmolando el hálito que desea en gemidos
la tersura inalcanzable de humedecer en tu impaciencia mis venas.
Desde el cerro
para arriba y para abajo
por los lados
desde un árbol
como el sol y sus rayos
las gotas y su finura
casi necesaria se presenta la muerte
se escucha silvante
acariciando el viento
escapando de las aberturas de una máscara
encarnada como metralla
cacareando con las ráfagas de un cañón
carroñera
rebanando carne
y devorando vida
de frente
sin temor
inclemente
indiferente a vivir
así se pasea la muerte
por un infierno
húmedo y caliente
que infecta las heridas
llevadas en el cuerpo y
el corazón
en la selva
no se existe
por necesidad
no se tiene piel
para no ser visto
ni se tiene sonido
razón, motivos
se abandona el cuerpo
la mente
el corazón
la vida persiste
por la incercia
de los pensamientos
que se dejan
debajo de un árbol
el ser se mantiene en pausa
como la caricia
y la palabra que se ahoga
en la sorpresa
la mirada desubicada
el olfato
y los demás sentidos
desconectados de la mente
puestos en la sombra
las pisadas
y los crujidos
así se caza
huyendo
persiguiendo
se embosca
o se cae
desbandándose de la humanidad
y enterrando la sensibilidad
por la necesidad que se tiene
de existir y ponerle un rumbo
al resto de los días.
por los lados
desde un árbol
como el sol y sus rayos
las gotas y su finura
casi necesaria se presenta la muerte
se escucha silvante
acariciando el viento
escapando de las aberturas de una máscara
encarnada como metralla
cacareando con las ráfagas de un cañón
carroñera
rebanando carne
y devorando vida
de frente
sin temor
inclemente
indiferente a vivir
así se pasea la muerte
por un infierno
húmedo y caliente
que infecta las heridas
llevadas en el cuerpo y
el corazón
en la selva
no se existe
por necesidad
no se tiene piel
para no ser visto
ni se tiene sonido
razón, motivos
se abandona el cuerpo
la mente
el corazón
la vida persiste
por la incercia
de los pensamientos
que se dejan
debajo de un árbol
el ser se mantiene en pausa
como la caricia
y la palabra que se ahoga
en la sorpresa
la mirada desubicada
el olfato
y los demás sentidos
desconectados de la mente
puestos en la sombra
las pisadas
y los crujidos
así se caza
huyendo
persiguiendo
se embosca
o se cae
desbandándose de la humanidad
y enterrando la sensibilidad
por la necesidad que se tiene
de existir y ponerle un rumbo
al resto de los días.
miércoles, 6 de julio de 2011
Del ciego y su fragilidad
ha sido otra vez el filo
que ha provocado sangrar
saldar las deudas
se es mas dificil
que transparentar
tentando a ciegas los huesos
y su fragilidad
con probidad
que anula el alma
sin saciedad
caminante de los vientos
y habitante de la niebla
la pausa entre el deseo
y la necesidad
la lejanía de las cosas
al llorar
tristeza y mas
que simple salvedad
otra vez es el filo
el que rasga un ideal
de tanta espina en el camino
la planta
sana y pierde
sensibilidad
es la verdad
mas que todo
arma letal
ocultar o mostrar
es de todo la simplicidad
siempre existe
el que quiera perdurar
y encajar su esencia
para encarnar.
si tan solo el mundo viera
que en el todo o nada
siempre queda desigual.
que ha provocado sangrar
saldar las deudas
se es mas dificil
que transparentar
tentando a ciegas los huesos
y su fragilidad
con probidad
que anula el alma
sin saciedad
caminante de los vientos
y habitante de la niebla
la pausa entre el deseo
y la necesidad
la lejanía de las cosas
al llorar
tristeza y mas
que simple salvedad
otra vez es el filo
el que rasga un ideal
de tanta espina en el camino
la planta
sana y pierde
sensibilidad
es la verdad
mas que todo
arma letal
ocultar o mostrar
es de todo la simplicidad
siempre existe
el que quiera perdurar
y encajar su esencia
para encarnar.
si tan solo el mundo viera
que en el todo o nada
siempre queda desigual.
miércoles, 15 de junio de 2011
La Dorotea
A mis soledades voy,
de mis soledades vengo,
porque para andar conmigo
me bastan mis pensamientos.
No sé qué tiene el aldea
donde vivo y donde muero,
que con venir de mí mismo
no puedo venir más lejos.
Ni estoy bien ni mal conmigo,
mas dice mi entendimiento
que un hombre que todo es alma
está cautivo en su cuerpo.
Entiendo lo que me basta
y solamente no entiendo
cómo se sufre a sí mismo
un ignorante soberbio.
De cuantas cosas me cansan
fácilmente me defiendo,
pero no puedo guardarme
de los peligros de un necio.
Él dirá que yo lo soy,
pero con falso argumento,
que humildad y necedad
no caben en un sujeto.
La diferencia conozco
porque en él y en mí contemplo
su locura en su arrogancia,
mi humildad en mi desprecio.
O sabe naturaleza
más que supo en este tiempo,
o tantos que naces sabios
es porque lo dicen ellos.
"Sólo sé que no sé nada",
dijo un filósofo haciendo
la cuenta con su humildad,
adonde lo más es menos.
No me precio de entendido,
de desdichado me precio,
que los que no son dichosos
¿cómo pueden ser discretos?
No puede durar el mundo,
porque dicen, y lo creo,
que suena a vidrio quebrado
y que ha de romperse presto.
Señales son del juicio
ver que todos le perdemos,
unos por carta de más,
otros por carta de menos.
Dijeron que antiguamente
se fue la verdad al cielo;
tal la pusieron los hombres
que desde entonces no ha vuelto..
En dos edades vivimos
los propios y los ajenos;
la de plata los extraños
y la de cobre los nuestros.
¿A quién no dará cuidado,
si es español verdadero,
ver los hombres a lo antiguo
y el valor a lo moderno?
Todos andan bien vestidos,
y quéjanse de los precios,
de medio arriba, romanos;
de medio abajo, romeros.
Dijo Dios que comería
su pan el hombre primero
con el sudor de su cara
por quebrar su mandamiento.
Y algunos, inobedientes
a la vergüenza y al miedo,
con las prendas de su honor
han trocado los efetos.
Virtud y filosofía
peregrinan como ciegos;
el uno se lleva al otro,
llorando van y pidiendo.
Dos polos tiene la tierra,
universal movimiento;
la mejor vida, el favor;
la mejor sangre, el dinero.
Oigo tañer las campanas
y no me espanto, aunque puedo,
que en lugar de tantas cruces
haya tantos hombres muertos.
Mirando estoy los sepulcros,
cuyos mármoles eternos
están diciendo sin lengua
que no lo fueron sus dueños.
¡Oh bien haya quien los hizo,
porque solamente en ellos
de los poderosos grandes
se vengaron los pequeños!
Fea pintan la envidia,
yo confieso que la tengo,
de unos hombres que no saben
quién vive pared en medio.
Sin libros y sin papeles,
sin tratos, cuentas ni cuentos,
cuando quieren escribir
piden prestado el tintero.
Sin ser pobres ni ser ricos
tienen chimenea y huerto;
no los despiertan cuidados,
ni pretensiones, ni pleitos;
ni murmuraron del grande,
ni ofendieron al pequeño;
nunca, como yo, firmaron
parabién ni pascua dieron.
Con esta envidia que digo
y lo que paso en silencio,
a mis soledades voy,
de mis soledades vengo.
de mis soledades vengo,
porque para andar conmigo
me bastan mis pensamientos.
No sé qué tiene el aldea
donde vivo y donde muero,
que con venir de mí mismo
no puedo venir más lejos.
Ni estoy bien ni mal conmigo,
mas dice mi entendimiento
que un hombre que todo es alma
está cautivo en su cuerpo.
Entiendo lo que me basta
y solamente no entiendo
cómo se sufre a sí mismo
un ignorante soberbio.
De cuantas cosas me cansan
fácilmente me defiendo,
pero no puedo guardarme
de los peligros de un necio.
Él dirá que yo lo soy,
pero con falso argumento,
que humildad y necedad
no caben en un sujeto.
La diferencia conozco
porque en él y en mí contemplo
su locura en su arrogancia,
mi humildad en mi desprecio.
O sabe naturaleza
más que supo en este tiempo,
o tantos que naces sabios
es porque lo dicen ellos.
"Sólo sé que no sé nada",
dijo un filósofo haciendo
la cuenta con su humildad,
adonde lo más es menos.
No me precio de entendido,
de desdichado me precio,
que los que no son dichosos
¿cómo pueden ser discretos?
No puede durar el mundo,
porque dicen, y lo creo,
que suena a vidrio quebrado
y que ha de romperse presto.
Señales son del juicio
ver que todos le perdemos,
unos por carta de más,
otros por carta de menos.
Dijeron que antiguamente
se fue la verdad al cielo;
tal la pusieron los hombres
que desde entonces no ha vuelto..
En dos edades vivimos
los propios y los ajenos;
la de plata los extraños
y la de cobre los nuestros.
¿A quién no dará cuidado,
si es español verdadero,
ver los hombres a lo antiguo
y el valor a lo moderno?
Todos andan bien vestidos,
y quéjanse de los precios,
de medio arriba, romanos;
de medio abajo, romeros.
Dijo Dios que comería
su pan el hombre primero
con el sudor de su cara
por quebrar su mandamiento.
Y algunos, inobedientes
a la vergüenza y al miedo,
con las prendas de su honor
han trocado los efetos.
Virtud y filosofía
peregrinan como ciegos;
el uno se lleva al otro,
llorando van y pidiendo.
Dos polos tiene la tierra,
universal movimiento;
la mejor vida, el favor;
la mejor sangre, el dinero.
Oigo tañer las campanas
y no me espanto, aunque puedo,
que en lugar de tantas cruces
haya tantos hombres muertos.
Mirando estoy los sepulcros,
cuyos mármoles eternos
están diciendo sin lengua
que no lo fueron sus dueños.
¡Oh bien haya quien los hizo,
porque solamente en ellos
de los poderosos grandes
se vengaron los pequeños!
Fea pintan la envidia,
yo confieso que la tengo,
de unos hombres que no saben
quién vive pared en medio.
Sin libros y sin papeles,
sin tratos, cuentas ni cuentos,
cuando quieren escribir
piden prestado el tintero.
Sin ser pobres ni ser ricos
tienen chimenea y huerto;
no los despiertan cuidados,
ni pretensiones, ni pleitos;
ni murmuraron del grande,
ni ofendieron al pequeño;
nunca, como yo, firmaron
parabién ni pascua dieron.
Con esta envidia que digo
y lo que paso en silencio,
a mis soledades voy,
de mis soledades vengo.
Lope de Vega
miércoles, 8 de junio de 2011
Titán del Caos
Los silencios del momento que poco a poco ha sido ahogado en tempestades han desarrollado una percepción indómita y desolada; ahora es casi imposible controlar el sentido de advertencia ante lo extraño. De no ser por el poco lapso de nobleza del que en ocasiones es presa mi certeza viviría en un mundo a solas, como el ente que espera en su momento al titán que en caos destruyese la constancia de saberse suspendido en un todo que se expande en nada, llenando su vacua infinidad.
Lucho en el trayecto en las probabilidades que al pensarse de desvanecen en la eterna búsqueda de la consecuencia; paso como contando los pasos que he dado, doliendo los tropiezos y ahogando los sollozos de las pérdidas que se adhieren como cicatrices en el tiempo.
Es el viento lo que mueve mis alas, alas que desaparecen arrancadas por el fuego de un infierno al que he llegado cavando, cavando por salir de un mundo en que la nada carcome el espíritu y entumece el músculo hasta acabarlo y volverlo un indiferente suicida.
Estoy donde estuve el día que mi destino se escribió. Tantas veces he rondado el filamento de la vida, oscilando entre la vida y la muerte, entre la inocencia y la crueldad, delineando mi franqueza ante la que con violencia he evitado verme sucio por el lodo de lo mundano.
Soy lo que he querido ser desde el día en que tuve uso de la razón y matemáticamente me supe condenado a la podredumbre, a lo que el mundo huye, a lo que nadie entiende. Soy lo que soy porque con orgullo he hecho lo que nadie quiere, lo que pocos sueñan, lo que nadie envidia, aquello de lo que el mundo disfruta sus consecuencias o su lejanía… soy esto, que ama lo que no le entiende, que anhela lo que jamás tendrá cabida para ello; aquello que siempre ha estado, escondido y desolado, avanzando en un camino que más que solitario parece meditabundo y vagabundo, explorando en los hubiera y probabilidades las consecuencias de un quizás que cada vez se ahonda más en la carne.
Vivo de la destrucción, me fortalezco del que osa destruirme con su ignorancia, con su frialdad y necedad, sueño en base a aquello que transforma al mundo en la forma bruta a la que está cambiando, odio de aquella incomprensión que hiere a los que juzgan y aplastan a causa de algo de lo que no tienen culpa. Vivo de la inocencia mancillada, me inspiro en dolor de los que callan y siguen avanzando, de los que no hacen caso, de los que desobedecen, de los que piensan que es posible aún cuando sus coyunturas se encuentren desechas y su piel totalmente calcinada… vivo de la reposición, de la adaptación, del amor al filo, de la sangre que se escurre entre las manos, de la sal a la que sabe un mar de lágrimas y del consuelo que da saberse ajeno a todo aquello que odiamos… y de contradicciones muero, para reinventarme y eclosionar en mis adentros.
Lucho en el trayecto en las probabilidades que al pensarse de desvanecen en la eterna búsqueda de la consecuencia; paso como contando los pasos que he dado, doliendo los tropiezos y ahogando los sollozos de las pérdidas que se adhieren como cicatrices en el tiempo.
Es el viento lo que mueve mis alas, alas que desaparecen arrancadas por el fuego de un infierno al que he llegado cavando, cavando por salir de un mundo en que la nada carcome el espíritu y entumece el músculo hasta acabarlo y volverlo un indiferente suicida.
Estoy donde estuve el día que mi destino se escribió. Tantas veces he rondado el filamento de la vida, oscilando entre la vida y la muerte, entre la inocencia y la crueldad, delineando mi franqueza ante la que con violencia he evitado verme sucio por el lodo de lo mundano.
Soy lo que he querido ser desde el día en que tuve uso de la razón y matemáticamente me supe condenado a la podredumbre, a lo que el mundo huye, a lo que nadie entiende. Soy lo que soy porque con orgullo he hecho lo que nadie quiere, lo que pocos sueñan, lo que nadie envidia, aquello de lo que el mundo disfruta sus consecuencias o su lejanía… soy esto, que ama lo que no le entiende, que anhela lo que jamás tendrá cabida para ello; aquello que siempre ha estado, escondido y desolado, avanzando en un camino que más que solitario parece meditabundo y vagabundo, explorando en los hubiera y probabilidades las consecuencias de un quizás que cada vez se ahonda más en la carne.
Vivo de la destrucción, me fortalezco del que osa destruirme con su ignorancia, con su frialdad y necedad, sueño en base a aquello que transforma al mundo en la forma bruta a la que está cambiando, odio de aquella incomprensión que hiere a los que juzgan y aplastan a causa de algo de lo que no tienen culpa. Vivo de la inocencia mancillada, me inspiro en dolor de los que callan y siguen avanzando, de los que no hacen caso, de los que desobedecen, de los que piensan que es posible aún cuando sus coyunturas se encuentren desechas y su piel totalmente calcinada… vivo de la reposición, de la adaptación, del amor al filo, de la sangre que se escurre entre las manos, de la sal a la que sabe un mar de lágrimas y del consuelo que da saberse ajeno a todo aquello que odiamos… y de contradicciones muero, para reinventarme y eclosionar en mis adentros.
jueves, 2 de junio de 2011
De-formaciones
con la niebla esparcida en los huesos
paseo pisando un barrio que me lleva al cielo
mi mayor lujo es no tener hambre
y mi palabra se extiende desde el honor de Sicilia
hasta la cabeza que rueda sin cuerpo por la plaza.
me he visto vivo en más de cien pupilas
que me recibieron
tambien en un mar de sangre
que me supo serio para entrarle al ruído
sin tantas nueces.
he visto creer a la gente
que otros pisaron la luna en la tele
y orar a las vírgenes frías que se derriten
cuando la vela se prende muy cerca;
tambien recibir laureles
al que vive y llora
con corona de espinas sin filo
a-lavando su enlodada vanidad.
he visto quimeras
que dicen ser lo que aparentan
y después romper en gritos
contra el que se niega a desobedecer su corazón
he visto las cosas mas bellas
rondando en la carencia de verdad
pero nunca he visto motivos
ni escuchado palabras
que no reclamen la posesion del alma
y la corrupción de la libertad
paseo pisando un barrio que me lleva al cielo
mi mayor lujo es no tener hambre
y mi palabra se extiende desde el honor de Sicilia
hasta la cabeza que rueda sin cuerpo por la plaza.
me he visto vivo en más de cien pupilas
que me recibieron
tambien en un mar de sangre
que me supo serio para entrarle al ruído
sin tantas nueces.
he visto creer a la gente
que otros pisaron la luna en la tele
y orar a las vírgenes frías que se derriten
cuando la vela se prende muy cerca;
tambien recibir laureles
al que vive y llora
con corona de espinas sin filo
a-lavando su enlodada vanidad.
he visto quimeras
que dicen ser lo que aparentan
y después romper en gritos
contra el que se niega a desobedecer su corazón
he visto las cosas mas bellas
rondando en la carencia de verdad
pero nunca he visto motivos
ni escuchado palabras
que no reclamen la posesion del alma
y la corrupción de la libertad
Hecatombes
el aire como el tiempo
pasa
desbarata las similutides
de la mente
aferrada al recuerdo
que niega una verdad desubicada
el primer hecatombe de los tiempos
trajo como consecuencia
el caos de las cuentas alteradas
hay cuerpos que nos dicen
lo que el vivo calla
mas en el tiempo en el que
un intento es nada
el vivo caza al recto
con una atarraya
nadie sabe cuantos han salido
pues ninguno ha regresado;
sin la boca del testigo
el hecho pasa siendo en el aire del destino
frío
y el herido muere calcinándose en la nada.
pasa
desbarata las similutides
de la mente
aferrada al recuerdo
que niega una verdad desubicada
el primer hecatombe de los tiempos
trajo como consecuencia
el caos de las cuentas alteradas
hay cuerpos que nos dicen
lo que el vivo calla
mas en el tiempo en el que
un intento es nada
el vivo caza al recto
con una atarraya
nadie sabe cuantos han salido
pues ninguno ha regresado;
sin la boca del testigo
el hecho pasa siendo en el aire del destino
frío
y el herido muere calcinándose en la nada.
Palidecer
Morir o crecer
creer o perder
saber o doler
poder o caer
tener o desear
soñar o luchar
pedir o avanzar
olvidar
desmembrar
dejar descansar
volver a empezar
dejar de llorar
nunca más
aferrado del viento pensar en volar
propagar
la faceta sombría que se gana al marchar
evocar
de la mente el sonido que hace la mar
soledad
que desgasta las horas de necesidad
olvidar
que en el alma una herida no puede sanar
destrozar
al amante del tiempo que en vez de avanzar
se desvive en que algo de ello se pueda salvar
nunca más
desatine el deseo en volver a empezar
nunca más
se nos muera la mente en tener que soñar
no parar
es hacer que el descanso nos lleve a olvidar
que no ves
que ya nunca la vida se vuelve a entender
con los mismos sentidos con que pudo la fe
que no ves
que la vida se vive
creer o perder
saber o doler
poder o caer
tener o desear
soñar o luchar
pedir o avanzar
olvidar
desmembrar
dejar descansar
volver a empezar
dejar de llorar
nunca más
aferrado del viento pensar en volar
propagar
la faceta sombría que se gana al marchar
evocar
de la mente el sonido que hace la mar
soledad
que desgasta las horas de necesidad
olvidar
que en el alma una herida no puede sanar
destrozar
al amante del tiempo que en vez de avanzar
se desvive en que algo de ello se pueda salvar
nunca más
desatine el deseo en volver a empezar
nunca más
se nos muera la mente en tener que soñar
no parar
es hacer que el descanso nos lleve a olvidar
que no ves
que ya nunca la vida se vuelve a entender
con los mismos sentidos con que pudo la fe
que no ves
que la vida se vive
al caer y doler
Nocturno de las sombras negadas
te apareces sombra
entre las ruinas de un recuerdo
una ilusión que moribunda
cruje y sangra;
te apareces como si fueras viento
que de la nada llega
y a la nada vuelve;
rondas mis secretos
como envuelve el fuego a las memorias
que arden y al final
se pierden.
entre las ruinas de un recuerdo
una ilusión que moribunda
cruje y sangra;
te apareces como si fueras viento
que de la nada llega
y a la nada vuelve;
rondas mis secretos
como envuelve el fuego a las memorias
que arden y al final
se pierden.
Decadencia
el amor ha muerto
murió cuando el hombre se desentendió del sentimiento fraterno mutuo.
murió cuando corrió el primer río de sangre y se encharcó en las cuencas vacías de unos ojos asustados.
murió cuando el golpe de un martillo arrebató la conciencia y apabulló las ruinas de un triste ser.
murió cuando el cuchillo cortó los seis, para dejar escurrir el caos de lo impuesto.
murió en aquella noche en que lo correcto fue imposible hasta para soñarse.
murió por el silencio y por la indiferencia. por la ingratitud agonizó para ver segado su destino cuando el desconsiderado tuvo más valía que el humilde y el conciente.
murió cuando una mentira fue la solución. cuando la mentira liberó y protegió. el amor murió también porque nadie comprendió.
murió porque no pudo comprender las trasgresión y perversión que las mentiras causan a las circunstancias. murió por no querer seguir el camino trazado por el que maquiló la farsa, y aprovechó el dolor para aprisionar las almas.
murió por no poder renacer. por no tener en que creer.
murió por el velo del engaño y de la manipulación. murió también el día que la ambición se robó la pureza del último corazón.
se cansó, se perdió, intentó, fracasó y volvió a intentar para terminar más enredado y aprisionado de lo que estaba, y aún así siguió tratando como un loco que profiere sus locuras. al final murió, porque una proesa no es tal sin nadie que la corrobore. murió porque el mundo juzga, porque el interés rige, y la decencia muere, en decadencia.
murió cuando el hombre se desentendió del sentimiento fraterno mutuo.
murió cuando corrió el primer río de sangre y se encharcó en las cuencas vacías de unos ojos asustados.
murió cuando el golpe de un martillo arrebató la conciencia y apabulló las ruinas de un triste ser.
murió cuando el cuchillo cortó los seis, para dejar escurrir el caos de lo impuesto.
murió en aquella noche en que lo correcto fue imposible hasta para soñarse.
murió por el silencio y por la indiferencia. por la ingratitud agonizó para ver segado su destino cuando el desconsiderado tuvo más valía que el humilde y el conciente.
murió cuando una mentira fue la solución. cuando la mentira liberó y protegió. el amor murió también porque nadie comprendió.
murió porque no pudo comprender las trasgresión y perversión que las mentiras causan a las circunstancias. murió por no querer seguir el camino trazado por el que maquiló la farsa, y aprovechó el dolor para aprisionar las almas.
murió por no poder renacer. por no tener en que creer.
murió por el velo del engaño y de la manipulación. murió también el día que la ambición se robó la pureza del último corazón.
se cansó, se perdió, intentó, fracasó y volvió a intentar para terminar más enredado y aprisionado de lo que estaba, y aún así siguió tratando como un loco que profiere sus locuras. al final murió, porque una proesa no es tal sin nadie que la corrobore. murió porque el mundo juzga, porque el interés rige, y la decencia muere, en decadencia.
Parte de guerra
El andar constante cabizbajo deja a un soñador, pues cada paso forzado destempla el alma partiendo en dos la existencia del ser, alejando el silencio de la fe.
¿Cuántos pasos podemos dar sin que la sangre nos despierte? justo cuando el alarido nos recuerda que la vida está pasando por la linea trascendental y barbárica que no permite encontrar un lugar donde esconder la humanidad.
Cuando en una turbulenta soledad el hambre lleva a devorar la maldad pierde todo su sentido la humildad y la belleza parece corroerse por una vanidad que la ha ultrajado.
Está cambiando y las leyes que funcionaron ya no encajan más con los conceptos de coherencia y realidad.
¿Cuántos pasos podemos dar sin que la sangre nos despierte? justo cuando el alarido nos recuerda que la vida está pasando por la linea trascendental y barbárica que no permite encontrar un lugar donde esconder la humanidad.
Cuando en una turbulenta soledad el hambre lleva a devorar la maldad pierde todo su sentido la humildad y la belleza parece corroerse por una vanidad que la ha ultrajado.
Está cambiando y las leyes que funcionaron ya no encajan más con los conceptos de coherencia y realidad.
Dimensiones del presente
tú hablas de esto
como el cuerpo siente
lo que muere adentro
tú pasas de largo
como el viento sabe
lo que es
al desarmarse
lo que deja a su paso
el tiempo
nos roza
como filosa astilla
que anestecia
el trasfondo
de las ruinas
parecido a la interperie
nuestro cuerpo
yace
excento
de la estrella
el universo
y lo infinito
somos poco
nada
inexistencia
aferrada a la vida
renegada del destino
somos esto
tan corto
y tan suave
que nos hiere
en el tiempo muerto
que creamos
al romper
las dimensiones
del presente.
como el cuerpo siente
lo que muere adentro
tú pasas de largo
como el viento sabe
lo que es
al desarmarse
lo que deja a su paso
el tiempo
nos roza
como filosa astilla
que anestecia
el trasfondo
de las ruinas
parecido a la interperie
nuestro cuerpo
yace
excento
de la estrella
el universo
y lo infinito
somos poco
nada
inexistencia
aferrada a la vida
renegada del destino
somos esto
tan corto
y tan suave
que nos hiere
en el tiempo muerto
que creamos
al romper
las dimensiones
del presente.
domingo, 29 de mayo de 2011
Masks
I can feel how my being is deformed
and the colors are drain from my life
impeding me to feel the scent of a sunrise
covered with the cheapest sadness.
The eyes that look to the forbidden
focus on nothing
and the drops of anxiety
spill over my path
a sea of questions that overcome
the certainty;
the red taste like bronze
iron and nothing
ashes on the unexpected
eery thought;
inviolable are the hours
and the minutes undesirables.
I walk
as if nothing get attached to me;
I carry only
the nothing and disillusion
of a world that I should keep in secret
betraying the vileness
with agonizing thruths;
I think everything exist
on the possibility
but the thruth of it
remains but does not concern
to anyone;
the words
that the world is listening
are images of falseness
frustrated wishes
that tripped to the bottom
of their solitude;
while the world
debates on lies
the reality remains
savage and indomitable
under so many masks...
and the colors are drain from my life
impeding me to feel the scent of a sunrise
covered with the cheapest sadness.
The eyes that look to the forbidden
focus on nothing
and the drops of anxiety
spill over my path
a sea of questions that overcome
the certainty;
the red taste like bronze
iron and nothing
ashes on the unexpected
eery thought;
inviolable are the hours
and the minutes undesirables.
I walk
as if nothing get attached to me;
I carry only
the nothing and disillusion
of a world that I should keep in secret
betraying the vileness
with agonizing thruths;
I think everything exist
on the possibility
but the thruth of it
remains but does not concern
to anyone;
the words
that the world is listening
are images of falseness
frustrated wishes
that tripped to the bottom
of their solitude;
while the world
debates on lies
the reality remains
savage and indomitable
under so many masks...
viernes, 27 de mayo de 2011
En cada despertar del cielo
quisiera saber del viento
la tempestad indomable
y los secretos de la tarde
quisiera perder en el cielo
los pesares que en el antes
encadenan a mi sol muriente
quisiera saber del aire
la indolencia y desconsuelo
con que se lleva todo
lo que mancha el suelo
quisiera morir pronto
sin haberme dado cuenta
de aquello que ha nacido
quisiera poder siempre
desgarrarme en las ventanas
y poder cruzar un mar
siendo algo
y a la vez lo otro
en cada despertar del cielo.
la tempestad indomable
y los secretos de la tarde
quisiera perder en el cielo
los pesares que en el antes
encadenan a mi sol muriente
quisiera saber del aire
la indolencia y desconsuelo
con que se lleva todo
lo que mancha el suelo
quisiera morir pronto
sin haberme dado cuenta
de aquello que ha nacido
quisiera poder siempre
desgarrarme en las ventanas
y poder cruzar un mar
siendo algo
y a la vez lo otro
en cada despertar del cielo.
domingo, 22 de mayo de 2011
Quédatela esta noche
quédatela esta noche
caballero del capricho
quédatela abrazada de un recuerdo que la espina
llévatela lejos
más allá de la frontera del recuerdo
dale agua
y que no muera su ilusión en el intento
llévatela lejos
donde quede acurrucada en mar incierto
y que dancen con el viento sus deseos y pensamientos
llévala y que el miedo
se desprenda en cada llaga
que transpira por las noches
lo que en su alma sueña y calla
quédatela esta noche
para hablarle y expresarle con la gama de sentidos
que en las noches se tatuase;
quédatela silente, ajena, indiferente
poco más muerta que revivida
anestiada en su rebeldía
para que no se escape por las noches
a las vagancias de la utopía.
quédatela esta noche
en el huerto yerto cementerio de deseos
donde no existe gloria
pues la gloria la conoces
cuando vive acariciando tu memoria.
quédatela como a raíz asesinada
que no florece en su mirada
sedienta y confusa
apabullada y destemplada
temerosa como el que muere y nace distinto
en otro mundo en el que se siente la indicada.
quédatela esta noche
y la que sigue,
y la que sigue,
y las que siguen....
caballero del capricho
quédatela abrazada de un recuerdo que la espina
llévatela lejos
más allá de la frontera del recuerdo
dale agua
y que no muera su ilusión en el intento
llévatela lejos
donde quede acurrucada en mar incierto
y que dancen con el viento sus deseos y pensamientos
llévala y que el miedo
se desprenda en cada llaga
que transpira por las noches
lo que en su alma sueña y calla
quédatela esta noche
para hablarle y expresarle con la gama de sentidos
que en las noches se tatuase;
quédatela silente, ajena, indiferente
poco más muerta que revivida
anestiada en su rebeldía
para que no se escape por las noches
a las vagancias de la utopía.
quédatela esta noche
en el huerto yerto cementerio de deseos
donde no existe gloria
pues la gloria la conoces
cuando vive acariciando tu memoria.
quédatela como a raíz asesinada
que no florece en su mirada
sedienta y confusa
apabullada y destemplada
temerosa como el que muere y nace distinto
en otro mundo en el que se siente la indicada.
quédatela esta noche
y la que sigue,
y la que sigue,
y las que siguen....
Soñando con mirar el Sol
robate las trece de hoy
no pierdas mas que tu desdicha
olvida lo que se te unió
cuando eras en la poca vida
desiste lo que te golpeó
olvida lo que ha dolido
serpentea lo que se soñó
y vuélvete amiga de ello
olvida lo que no sirvió
no pierdes tanto más el tiempo
perdona lo que te cambió
y abraza lo que no se puede
pues de eso lo que más sirvió
es darte cuenta de lo mismo
tan solo dos que tres paredes
alabando la vida misma
encerrada entre tanto cielo
hablando de la primavera
lo último que te subió
fue una caricia afilada
que todo de ti desprendió
perdona lo que si se vió
lo que desnudado te invade
lo que no se pudo salvar
la dicha inimaginable
olvida lo que se río
pues todas las lágrimas viven
en un océano de hiel
donde al más fuerte se le pide
no arrojes mi verdad al sol.
sabrás que lo que no pintó
el artista de tus encantos
es poco más de lo que vió
morir aquel entre sus brazos
y por sus manos prometió
matar todo lo que dañaba
soñar todo lo que prohibió
aquel señor inapreciable
pues la vida se destruyó
soñando que por él pecaba
la noche los desprotegió
y los abandonó en la nada
todo lo que se pudo ver
no fue más que desesperanza
también los vientos él quebró
por ver una vez más la entrada
aquella muerte floreció
para destrozar la mirada
y sabe que no volverá
a perdonarse la ondanada
con que la vida arrebató.
olvida lo que sucedió
en aquella alma destrampada
pues nunca se podrá saber
lo que en la vida cuesta nada
mas vale morir del perdón
que vivir en la madrugada
soñando con mirar el sol.
Dedicado a tu ausencia
La vida es un extraño rompecabezas cuyas piezas concordantes son parte de otra ausente imagen; que triste e incomprensible parece todo cuando está debajo de las piedras.
Puerco espinas a la vida
puerco-espinas a la vida
que quieres, que no la olvidas?
pensar tan poco es tu rutina
que la otra hortiga
tan tranquila
ha clavado en tu espinazo
la treta fría
qué entiendes, que no te ríes?
o qué no entiendes, que al suelo miras?
escupido de un instinto
basura eres
vives y mueres
podridamente
en tanta agonía
saberte inerte sobre la mierda fuerte
para morir cobarde en la misma tiranía.
que quieres, que no la olvidas?
pensar tan poco es tu rutina
que la otra hortiga
tan tranquila
ha clavado en tu espinazo
la treta fría
qué entiendes, que no te ríes?
o qué no entiendes, que al suelo miras?
escupido de un instinto
basura eres
vives y mueres
podridamente
en tanta agonía
saberte inerte sobre la mierda fuerte
para morir cobarde en la misma tiranía.
lunes, 16 de mayo de 2011
Muere Lentamente
Muere lentamente quien no viaja,
quien no lee, quien no escucha música,
quien no halla encanto en si mismo.
Muere lentamente quien destruye su amor propio,
quien no se deja ayudar.
Muere lentamente quien se transforma en esclavo del habito, repitiendo todos los días los mismos senderos,
quien no cambia de rutina,
no se arriesga a vestir un nuevo color
o no conversa con desconocidos.
Muere lentamente quien evita una pasión
Y su remolino de emociones,
Aquellas que rescatan el brillo en los ojos
y los corazones decaidos.
Muere lentamente quien no cambia de vida cuando está insatisfecho con su trabajo o su amor,
Quien no arriesga lo seguro por lo incierto
para ir detrás de un sueño,
quien no se permite al menos una vez en la vida huir de los consejos sensatos…
¡Vive hoy! - ¡Haz hoy!
¡Ariesga hoy!
¡No te dejes morir lentamente!
¡No te olvides de ser feliz!
Pablo Neruda
quien no lee, quien no escucha música,
quien no halla encanto en si mismo.
Muere lentamente quien destruye su amor propio,
quien no se deja ayudar.
Muere lentamente quien se transforma en esclavo del habito, repitiendo todos los días los mismos senderos,
quien no cambia de rutina,
no se arriesga a vestir un nuevo color
o no conversa con desconocidos.
Muere lentamente quien evita una pasión
Y su remolino de emociones,
Aquellas que rescatan el brillo en los ojos
y los corazones decaidos.
Muere lentamente quien no cambia de vida cuando está insatisfecho con su trabajo o su amor,
Quien no arriesga lo seguro por lo incierto
para ir detrás de un sueño,
quien no se permite al menos una vez en la vida huir de los consejos sensatos…
¡Vive hoy! - ¡Haz hoy!
¡Ariesga hoy!
¡No te dejes morir lentamente!
¡No te olvides de ser feliz!
Pablo Neruda
lunes, 9 de mayo de 2011
Destinos
del destino nace lo incomprensible
y la crueldad con que pasa el tiempo.
con segundos por armas
cercena de la idea el sueño,
y endulza una lágrima
cuando el estómago y el corazón se retuercen
al comprender la negación a los deseos.
¿a quien o que obedece la justicia?
pues las leyes de este mundo
separan las almas de igual esencia
al ser nutridas por diversas experiencias.
los iguales parecen condenados a despreciarse
para simplemente encontrarse a causa de una mentira.
sábado, 7 de mayo de 2011
Si alguna vez
si alguna vez has sentido
que al caminar
tus pasos se pierden en la nada
y que la nada
pierde su amargura
en la ternura
si alguna vez te has vuelto
y has encontrado
la esperanza abandonando
su lugar
que tiempo atrás
aprendiste a atesorar
si alguna vez has oído
el nombre de los miedos
explotándote en la oscuridad
martillándote el recuerdo
y torturándote en hubieras
si alguna vez has sentido
que dejar pasar
sabe a un descanso anhelado
que en un momento dado
nos apura a continuar
si alguna vez has caído
hasta un fondo
cuyo límite pasado
has sobrepasado
hasta verlo transformado
en la inmensa realidad
si alguna vez has escuchado
el sonido del viento
ahogar un recuerdo
para hacerlo suplicar
si alguna vez has llorado
por lo que duele en el mundo
y cómo le dueles al mundo
por negarte a renunciar
si alguna vez soñaste
con la tercera oportunidad
si entiendes del óbito
la eterna agonía
de estar vivo
si ves al silencio
la ausencia
y la nada
como una prisión
desesperante
que te empuja hacia delante
anhelando un final
al que solo llega un caminante
entonces
me has visto a mí.
que al caminar
tus pasos se pierden en la nada
y que la nada
pierde su amargura
en la ternura
si alguna vez te has vuelto
y has encontrado
la esperanza abandonando
su lugar
que tiempo atrás
aprendiste a atesorar
si alguna vez has oído
el nombre de los miedos
explotándote en la oscuridad
martillándote el recuerdo
y torturándote en hubieras
si alguna vez has sentido
que dejar pasar
sabe a un descanso anhelado
que en un momento dado
nos apura a continuar
si alguna vez has caído
hasta un fondo
cuyo límite pasado
has sobrepasado
hasta verlo transformado
en la inmensa realidad
si alguna vez has escuchado
el sonido del viento
ahogar un recuerdo
para hacerlo suplicar
si alguna vez has llorado
por lo que duele en el mundo
y cómo le dueles al mundo
por negarte a renunciar
si alguna vez soñaste
con la tercera oportunidad
si entiendes del óbito
la eterna agonía
de estar vivo
si ves al silencio
la ausencia
y la nada
como una prisión
desesperante
que te empuja hacia delante
anhelando un final
al que solo llega un caminante
entonces
me has visto a mí.
lunes, 25 de abril de 2011
Silencio en la certeza
falta todo lo que no se sabe
también lo que se ha dejado
como puente las verdades
te despiertan en la mitad de un camino
tan poco espacio hay entre lograrlo
o perderlo
nada se dice en el uno o en el otro
la vida es silencio, descubrimiento
aprendiendo del sonido de las olas
descifrando los caprichos en estrellas
y perdiendo la existencia
en el eterno páramo de la soledad
sueña con el murmullo del viento
arrullado por el eco de un zapato lejano
en la bruma desdibuja tu figura
despierta con el crujir de la rama
que te alerta al caer al fondo
de un precipicio
muere, una y otra vez en tu dormir
y despierta condenado
a tu prolongada existencia
tanto más en el tiempo de tu felicidad
pediste
que el regalo como el más profundo deseo
se transforma
en la prisión de la que uno escapa
estando mas allá despierto
que en lo muerto.
también lo que se ha dejado
como puente las verdades
te despiertan en la mitad de un camino
tan poco espacio hay entre lograrlo
o perderlo
nada se dice en el uno o en el otro
la vida es silencio, descubrimiento
aprendiendo del sonido de las olas
descifrando los caprichos en estrellas
y perdiendo la existencia
en el eterno páramo de la soledad
sueña con el murmullo del viento
arrullado por el eco de un zapato lejano
en la bruma desdibuja tu figura
despierta con el crujir de la rama
que te alerta al caer al fondo
de un precipicio
muere, una y otra vez en tu dormir
y despierta condenado
a tu prolongada existencia
tanto más en el tiempo de tu felicidad
pediste
que el regalo como el más profundo deseo
se transforma
en la prisión de la que uno escapa
estando mas allá despierto
que en lo muerto.
jueves, 21 de abril de 2011
Der Panther (La Pantera)
Su mirada se ha cansado de tanto observar
esos barrotes ante sí, en desfile incesante,
que nada más podría entrar ya en ella.
Le parece que sólo hay miles de barrotes
y que detrás de ellos ningún mundo existe.
Mientras avanza dibujando una y otra vez
con sus pisadas círculos estrechos,
el movimiento de sus patas hábiles y suaves
va mostrando una rotunda danza,
en torno a un centro en el que sigue alerta
una imponente voluntad.
Sólo a veces, permite en silencio, la apertura
de los cortinajes que ocultaban sus pupilas;
y cruza una imagen hacia adentro,
se desliza a través de los tensos músculos
cae en su corazón, se desvanece y muere.
esos barrotes ante sí, en desfile incesante,
que nada más podría entrar ya en ella.
Le parece que sólo hay miles de barrotes
y que detrás de ellos ningún mundo existe.
Mientras avanza dibujando una y otra vez
con sus pisadas círculos estrechos,
el movimiento de sus patas hábiles y suaves
va mostrando una rotunda danza,
en torno a un centro en el que sigue alerta
una imponente voluntad.
Sólo a veces, permite en silencio, la apertura
de los cortinajes que ocultaban sus pupilas;
y cruza una imagen hacia adentro,
se desliza a través de los tensos músculos
cae en su corazón, se desvanece y muere.
Rainer Maria Rilke
A Gloria
No intentes convencerme de torpeza
con los delirios de tu mente loca:
mi razón es al par luz y firmeza,
firmeza y luz como el cristal de roca.
Semejante al nocturno peregrino,
mi esperanza inmortal no mira el suelo;
no viendo más que sombra en el camino,
sólo contempla el esplendor del cielo.
Vanas son las imágenes que entraña
tu espíritu infantil, santuario oscuro.
Tu numen, como el oro en la montaña,
es virginal y, por lo mismo, impuro.
A través de este vórtice que crispa,
y ávido de brillar, vuelo o me arrastro,
oruga enamorada de una chispa
o águila seducida por un astro.
Inútil es que con tenaz murmullo
exageres el lance en que me enredo:
yo soy altivo, y el que alienta orgullo
lleva un broquel impenetrable al miedo.
Fiando en el instinto que me empuja,
desprecio los peligros que señalas.
«El ave canta aunque la rama cruja,
como que sabe lo que son sus alas».
Erguido bajo el golpe en la porfía,
me siento superior a la victoria.
Tengo fe en mí; la adversidad podría,
quitarme el triunfo, pero no la gloria.
¡Deja que me persigan los abyectos!
¡Quiero atraer la envidia aunque me abrume!
La flor en que se posan los insectos
es rica de matiz y de perfume.
El mal es el teatro en cuyo foro
la virtud, esa trágica, descuella;
es la sibila de palabra de oro,
la sombra que hace resaltar la estrella.
¡Alumbrar es arder! ¡Estro encendido
será el fuego voraz que me consuma!
La perla brota del molusco herido
y Venus nace de la amarga espuma.
Los claros timbres de que estoy ufano
han de salir de la calumnia ilesos.
Hay plumajes que cruzan el pantano
y no se manchan... ¡Mi plumaje es de esos!
¡Fuerza es que sufra mi pasión! La palma
crece en la orilla que el oleaje azota.
El mérito es el náufrago del alma:
vivo, se hunde; pero muerto, ¡flota!
¡Depón el ceño y que tu voz me arrulle!
¡Consuela el corazón del que te ama!
Dios dijo al agua del torrente: ¡bulle!;
y al lirio de la margen: ¡embalsama!
¡Confórmate, mujer! Hemos venido
a este valle de lágrimas que abate,
tú, como la paloma, para el nido,
y yo, como el león, para el combate.
con los delirios de tu mente loca:
mi razón es al par luz y firmeza,
firmeza y luz como el cristal de roca.
Semejante al nocturno peregrino,
mi esperanza inmortal no mira el suelo;
no viendo más que sombra en el camino,
sólo contempla el esplendor del cielo.
Vanas son las imágenes que entraña
tu espíritu infantil, santuario oscuro.
Tu numen, como el oro en la montaña,
es virginal y, por lo mismo, impuro.
A través de este vórtice que crispa,
y ávido de brillar, vuelo o me arrastro,
oruga enamorada de una chispa
o águila seducida por un astro.
Inútil es que con tenaz murmullo
exageres el lance en que me enredo:
yo soy altivo, y el que alienta orgullo
lleva un broquel impenetrable al miedo.
Fiando en el instinto que me empuja,
desprecio los peligros que señalas.
«El ave canta aunque la rama cruja,
como que sabe lo que son sus alas».
Erguido bajo el golpe en la porfía,
me siento superior a la victoria.
Tengo fe en mí; la adversidad podría,
quitarme el triunfo, pero no la gloria.
¡Deja que me persigan los abyectos!
¡Quiero atraer la envidia aunque me abrume!
La flor en que se posan los insectos
es rica de matiz y de perfume.
El mal es el teatro en cuyo foro
la virtud, esa trágica, descuella;
es la sibila de palabra de oro,
la sombra que hace resaltar la estrella.
¡Alumbrar es arder! ¡Estro encendido
será el fuego voraz que me consuma!
La perla brota del molusco herido
y Venus nace de la amarga espuma.
Los claros timbres de que estoy ufano
han de salir de la calumnia ilesos.
Hay plumajes que cruzan el pantano
y no se manchan... ¡Mi plumaje es de esos!
¡Fuerza es que sufra mi pasión! La palma
crece en la orilla que el oleaje azota.
El mérito es el náufrago del alma:
vivo, se hunde; pero muerto, ¡flota!
¡Depón el ceño y que tu voz me arrulle!
¡Consuela el corazón del que te ama!
Dios dijo al agua del torrente: ¡bulle!;
y al lirio de la margen: ¡embalsama!
¡Confórmate, mujer! Hemos venido
a este valle de lágrimas que abate,
tú, como la paloma, para el nido,
y yo, como el león, para el combate.
Salvador Díaz Mirón
domingo, 17 de abril de 2011
Soledad
Soledad es atender la crítica que duele en la certeza
y sentirse herido en el daño causado.
y sentirse herido en el daño causado.
Soledad es desnudarte de las vanidades y ver con humildad,
sin importar la autoestima,
de dónde vienes
a dónde vas.
sin importar la autoestima,
de dónde vienes
a dónde vas.
Soledad es pronunciar para escuchar las palabras
que se murmuran en los sueños
y buscar sentir para matar el miedo que se teje en pesadillas.
que se murmuran en los sueños
y buscar sentir para matar el miedo que se teje en pesadillas.
Soledad es planear lo que el rencor incita;
ceder ante las lágrimas y lamentarse en los errores;
comprender el óbito
y no temer lo que vendrá.
Soledad es escuchar el murmullo de viento que llevan los olores:
disfrutar o llorar en el recuerdo,
verse vivo
y continuar.
ceder ante las lágrimas y lamentarse en los errores;
comprender el óbito
y no temer lo que vendrá.
Soledad es escuchar el murmullo de viento que llevan los olores:
disfrutar o llorar en el recuerdo,
verse vivo
y continuar.
viernes, 8 de abril de 2011
¿Quien cortó la garganta de la gloria?
La vi pasando como si nada ocurriese, era el viento y las hojas las que cosquilleaban en su piel, haciéndole temblar las pupilas y sonrojando sus mejillas. Puede que me haya visto y ese movimiento triste de cabeza para mirar al piso haya sido causado por el recuerdo y el escalofrío del momento; pero pude ser testigo de como el sonido de sus pasos silenciaba los latidos de dos distantes corazones, tan ajenos al ahora, como viven presos de su escapatoria hacia tierras más lejanas que el olvido.
Así la vi, como se mira el reloj cuando se ha hecho tarde para un evento que ha finalizado; pensando en ráfagas «¿valdrá la pena dar la cara?» al mismo tiempo contestando «ya pasó»; y de nuevo las mareas se cruzan con los vientos frios de la certeza; entonces no pasa nada cuando todo ocurre como si nada.
Y entonces me vi, como corriendo a un lugar que no tenía planeado; como siguiendo el trazo que mi respiración hubiese abandonado; como queriendo ser y al mismo tiempo darme cuenta de que vivo no siendo.
Así me vi, como corriendo al tiempo que el peso del momento me pesaba mientras le arrastraba.
Fue entonces cuando ví la herida de su cuello y la mugre en sus cabellos; la podredumbre de sus labios y la sangre que escurriese por su vientre. Eran sus pasos los que desencajaban con la escena agradable y anhelada; eran sus pasos los que mentían al mundo en que navegaba. Pude ver una sonrisa, que marchita la dejaba, esfumándose del cuento como piérdese la voluntad al elegirse sentir nada.
El Corazón no se Arruga
Algo que debe recordar todo errante conforme a su vida se le agotan los segundos y se le alargan las edades.
El corazón no se arruga, el culo es el que envejece, pero ese ya está arrugado de nacimiento, así que no se preocupen mucho.
Armando Palomas, mexicano rockero-trovador-bohemio-alcohólico, pero por sobre todo un errante que no deja de andar el camino.
El corazón no se arruga, el culo es el que envejece, pero ese ya está arrugado de nacimiento, así que no se preocupen mucho.
Armando Palomas, mexicano rockero-trovador-bohemio-alcohólico, pero por sobre todo un errante que no deja de andar el camino.
domingo, 3 de abril de 2011
El Que Fue y Vino
y quien soy yo
si no el divino
el que fue y vino
antes de estarlo
el que trajo el vino
en los labios
y la botella vacía
para el aprovechado
y quien soy yo
si no el tranquilo
el que hiere por motivo sordo
necio incomprendido
quien duele más
a aquel más vivo
que cuando olvida
se abandona a lo vivido
soy yo el del brío
quien combate la soberbia
del que sueña y se aprovecha
en las sabanas de algún perdido
soy el mismo
que supo a vino
escurriendo horas, noches e ilusión
soy el río que también se las llevó.
quien soy yo
sino el divino
niño, dueño, detractor
aquel solo pasajero
silencio que permite a la mente descansar
el callado poder de un pasado
que por mucho fue futuro
desafiando los hubiera y quimeras
que encendiecen la conciencia en soledad
quien soy yo
si no el divino
el que sabe descifrar
el que lleva espinas en la boca
y costuras en el maxilar
el que solamente vive
escapando al descansar
el que ya no tiene tiempo
al que duelen los talones
cuando vuelve a comenzar.
si no el divino
el que fue y vino
antes de estarlo
el que trajo el vino
en los labios
y la botella vacía
para el aprovechado
y quien soy yo
si no el tranquilo
el que hiere por motivo sordo
necio incomprendido
quien duele más
a aquel más vivo
que cuando olvida
se abandona a lo vivido
soy yo el del brío
quien combate la soberbia
del que sueña y se aprovecha
en las sabanas de algún perdido
soy el mismo
que supo a vino
escurriendo horas, noches e ilusión
soy el río que también se las llevó.
quien soy yo
sino el divino
niño, dueño, detractor
aquel solo pasajero
silencio que permite a la mente descansar
el callado poder de un pasado
que por mucho fue futuro
desafiando los hubiera y quimeras
que encendiecen la conciencia en soledad
quien soy yo
si no el divino
el que sabe descifrar
el que lleva espinas en la boca
y costuras en el maxilar
el que solamente vive
escapando al descansar
el que ya no tiene tiempo
al que duelen los talones
cuando vuelve a comenzar.
Gerundio
tiene un tanto de lamento el canto
que
cuando me levanto parece un lloro
cuando digo salgo
cuánto paso
cuánto más se entierra pa' arrastrarlo
sin saber
por tanto que se vive preguntando
y es que el tanto es a veces nada
cuando la verdad se acaba
fracturando su camino
hasta hacerse confesar
-
que lo tanto
no es nada más que un canto
que coincide en los caprichos
de negarse a despertar
pasar y morir dando sin darse cuenta
lo tanto que está agonizando
pasar y cambiar dando
negando y contestando
sin mirar la sombra que murió luchando
por podernos alcanzar.
sábado, 2 de abril de 2011
Entrada inaugural
La vida de un errante está llena de contradicciones; las circunstancias adversas con sus motivaciones; los desencadenantes y sus frustraciones; su ausencia y la soledad anhelada; la nostalgía con sus caricias y el recuerdo con sus crucifixiones.
El siguiente poema, creación de Edel Juárez, mexicano, bohemio y trovador, nos detalla la perseverancia en la que una adversidad termina cediendo otro paso si no dejamos de tratar. Y es por lo anterior que he decidido utilizarlo como la apertura a este nuevo espacio, que de tanto que he buscado ha brotado como un impulso y un chispazo; esperemos llegue a algo más.
___________________________________________
°]||[° - Éste soy yo - °]||[°
Éste soy yo.
éste soy yo intentando prender fuego,
haciendo llover mientras lo intento,
éste soy gritándole a mi sombra que no me deje
éste soy yo, temblando.
soy yo el que te ha ahuyentado,
el que muere por ti y tu boca
soy el que le roba palabras a la noche
el que abusa del ron y la memoria,
éste soy yo, culpable.
soy y siempre he sido el que huye
el que teme a los espejos y a las fotografías
el que duerme solo y hace llamadas a deshoras
soy yo el que no responde.
éste soy, el que sobrevive a su ausencia
el que se suicidó de niño
soy el que vota, el que cumple, el que saluda
soy el que mienta madres al volante
éste soy yo, perdido.
éste soy, cubierto de ropa, de piel, de mugre
relleno de tripas, de sangre, de ausencias
soy yo naufragando, renaciendo, conquistando
soy el que tu conoces, el que nadie ha visto
éste soy, y también no soy este.
soy tan poco y soy todo lo que tengo,
soy manos vacías, cartera vacía, cama vacía
soy necedades, cobardía, indecencias
soy todo tacto, corazón y oídos,
soy para ti, quien quiera que tú seas.
Edel Juárez
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