y quien soy yo
si no el divino
el que fue y vino
antes de estarlo
el que trajo el vino
en los labios
y la botella vacía
para el aprovechado
y quien soy yo
si no el tranquilo
el que hiere por motivo sordo
necio incomprendido
quien duele más
a aquel más vivo
que cuando olvida
se abandona a lo vivido
soy yo el del brío
quien combate la soberbia
del que sueña y se aprovecha
en las sabanas de algún perdido
soy el mismo
que supo a vino
escurriendo horas, noches e ilusión
soy el río que también se las llevó.
quien soy yo
sino el divino
niño, dueño, detractor
aquel solo pasajero
silencio que permite a la mente descansar
el callado poder de un pasado
que por mucho fue futuro
desafiando los hubiera y quimeras
que encendiecen la conciencia en soledad
quien soy yo
si no el divino
el que sabe descifrar
el que lleva espinas en la boca
y costuras en el maxilar
el que solamente vive
escapando al descansar
el que ya no tiene tiempo
al que duelen los talones
cuando vuelve a comenzar.
si no el divino
el que fue y vino
antes de estarlo
el que trajo el vino
en los labios
y la botella vacía
para el aprovechado
y quien soy yo
si no el tranquilo
el que hiere por motivo sordo
necio incomprendido
quien duele más
a aquel más vivo
que cuando olvida
se abandona a lo vivido
soy yo el del brío
quien combate la soberbia
del que sueña y se aprovecha
en las sabanas de algún perdido
soy el mismo
que supo a vino
escurriendo horas, noches e ilusión
soy el río que también se las llevó.
quien soy yo
sino el divino
niño, dueño, detractor
aquel solo pasajero
silencio que permite a la mente descansar
el callado poder de un pasado
que por mucho fue futuro
desafiando los hubiera y quimeras
que encendiecen la conciencia en soledad
quien soy yo
si no el divino
el que sabe descifrar
el que lleva espinas en la boca
y costuras en el maxilar
el que solamente vive
escapando al descansar
el que ya no tiene tiempo
al que duelen los talones
cuando vuelve a comenzar.
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