robate las trece de hoy
no pierdas mas que tu desdicha
olvida lo que se te unió
cuando eras en la poca vida
desiste lo que te golpeó
olvida lo que ha dolido
serpentea lo que se soñó
y vuélvete amiga de ello
olvida lo que no sirvió
no pierdes tanto más el tiempo
perdona lo que te cambió
y abraza lo que no se puede
pues de eso lo que más sirvió
es darte cuenta de lo mismo
tan solo dos que tres paredes
alabando la vida misma
encerrada entre tanto cielo
hablando de la primavera
lo último que te subió
fue una caricia afilada
que todo de ti desprendió
perdona lo que si se vió
lo que desnudado te invade
lo que no se pudo salvar
la dicha inimaginable
olvida lo que se río
pues todas las lágrimas viven
en un océano de hiel
donde al más fuerte se le pide
no arrojes mi verdad al sol.
sabrás que lo que no pintó
el artista de tus encantos
es poco más de lo que vió
morir aquel entre sus brazos
y por sus manos prometió
matar todo lo que dañaba
soñar todo lo que prohibió
aquel señor inapreciable
pues la vida se destruyó
soñando que por él pecaba
la noche los desprotegió
y los abandonó en la nada
todo lo que se pudo ver
no fue más que desesperanza
también los vientos él quebró
por ver una vez más la entrada
aquella muerte floreció
para destrozar la mirada
y sabe que no volverá
a perdonarse la ondanada
con que la vida arrebató.
olvida lo que sucedió
en aquella alma destrampada
pues nunca se podrá saber
lo que en la vida cuesta nada
mas vale morir del perdón
que vivir en la madrugada
soñando con mirar el sol.
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