tengo el ansia palpitándome las manos
como un montón de queveres y desaires renegados
liberando los espasmos que provoca el jamás sentirte
y dolerte, como a una roca.
tiempos de crisis y de guerra en los que se pierde todo
sigo inherte, pululando en mi cabeza, recreando primaveras
no escondiéndome en trincheras
sino inmolando el hálito que desea en gemidos
la tersura inalcanzable de humedecer en tu impaciencia mis venas.
como un montón de queveres y desaires renegados
liberando los espasmos que provoca el jamás sentirte
y dolerte, como a una roca.
tiempos de crisis y de guerra en los que se pierde todo
sigo inherte, pululando en mi cabeza, recreando primaveras
no escondiéndome en trincheras
sino inmolando el hálito que desea en gemidos
la tersura inalcanzable de humedecer en tu impaciencia mis venas.
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