ciento diez haberes en mis manos indicados
por aquellas cicatrices del bucéfalo pasado
ciento diez caricias en el mármol colapsadas
y la dicha de en las sombras ser pasado
ciento diez instantes olvidados en la vida
y la terca obstinación de dormirme entre fantasmas
ciento diez pasajes en el brío caminados
hacia el viento del presente inamovible hacia el futuro
ciento diez quimeras en mi mente desatadas
por la falta de aquel mundo en que utopías habitaban
ciento diez momentos y ciento diez razones
por las que el tiempo corre y la nada le acompaña.
vientoerrante
martes, 8 de noviembre de 2011
Solo, así
explícale al ciego
cómo, recorriendo formas,
entender un color;
del mudo entiende su silencio
y el clamor que el mismo viento
hundió en su pecho;
acaricia la dureza de una estatua
sin reparar en las fracturas
de su ser de roca;
sincroniza los latidos del pecho
con la mirada, el tacto y la paciencia
para que el sordo entienda
lo palabra que no encaja
ni siquiera en el silencio;
dale un sabor al vacío
de aquel que no ha probado
ni lo dulce ni salado.
vientoerrante
cómo, recorriendo formas,
entender un color;
del mudo entiende su silencio
y el clamor que el mismo viento
hundió en su pecho;
acaricia la dureza de una estatua
sin reparar en las fracturas
de su ser de roca;
sincroniza los latidos del pecho
con la mirada, el tacto y la paciencia
para que el sordo entienda
lo palabra que no encaja
ni siquiera en el silencio;
dale un sabor al vacío
de aquel que no ha probado
ni lo dulce ni salado.
vientoerrante
lunes, 7 de noviembre de 2011
No He Llegado a Ser
No he llegado a ser ni mejor ni peor.
La misma sucia nieve bajo mis pies.
Tan sólo se acorta la distancia
entre mí y la armonía universal.
Espero que cuando desaparezca la distancia
y cuando todas las palabras desaparezcan,
el alma se anegará en la luz vacía
de la catástrofe o de la gloria definitiva.
Georgy Ivanov
La misma sucia nieve bajo mis pies.
Tan sólo se acorta la distancia
entre mí y la armonía universal.
Espero que cuando desaparezca la distancia
y cuando todas las palabras desaparezcan,
el alma se anegará en la luz vacía
de la catástrofe o de la gloria definitiva.
Georgy Ivanov
El Peregrino
Soy como el peregrino de los viajes sin retorno,
voy de hogar en hogar y de país en país.
Presiento una hermana en cada muchacha
y en vano busco entre los hombres un hermano.
Mi alma se llena de punzantes alegrías;
tengo fe en la vida, en el sueño, la verdad y el juego
y sé que al fin descansaré junto a mi Padre,
allí donde me esperan los míos.
Maximilian Voloshin
voy de hogar en hogar y de país en país.
Presiento una hermana en cada muchacha
y en vano busco entre los hombres un hermano.
Mi alma se llena de punzantes alegrías;
tengo fe en la vida, en el sueño, la verdad y el juego
y sé que al fin descansaré junto a mi Padre,
allí donde me esperan los míos.
Maximilian Voloshin
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